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Las cifras lo dicen todo: 1 de cada 25 castellano-leoneses que vivía
en nuestra comu-nidad en 1.991 ya no está entre nosotros en la actualidad.
Aunque parezca un poco insigni-ficante, no lo es: una familia, contando abuelos,
hijos y nietos, suele tener de 15 a 30 miem-bros por regla general. Si tenemos
en cuenta lo acaecido en el censo, es como si en todas las familias, repito,
todas, uno de nuestros familiares hubiera fallecido o emigrado a otra co-munidad,
y eso sin contar que hubiera nacido un niño, en cuyo caso, el número
de fallecidos o emigrados sería de dos. Realmente trágico.
Pero ahí no lo es todo. Cuando se habla de cifras globales, la realidad
puede distar bastante de lo que éstas indican, pues, como bien dicen
"engloban" tanto los censos donde hay resultados positivos como los
censos donde éstos son negativos. Y eso es el verdadero problema de Castilla-León,
pues los censos negativos se dan, mayormente, en el medio rural, una parte de
la comunidad tan singular, característica e importante, que sería
un grave error ignorarlo. Las cifras son realmente aterradoras y curiosamente,
desconocidas para todo el mundo, aunque no es óbice el acudir a cualquier
parte de Castilla-León que no sea urbana y ver qué alegría
queda en nuestros pueblos.
Pues bien, considerando a todos los núcleos de población superiores
a 5.000 habitan-tes como medios urbanos, los datos arrojan este balance:
- Ávila: 58,0% de la población vive en el medio rural, con una
densidad de 12 hab/Km2. El 15,3% son jóvenes frente al 31,6% que son
ancianos. Por otro lado, el grupo quinquenal de 0 a 4 años supone el
escaso 2,9% de su población y sólo supera a otros grupos quinquenales
de 85 años en adelante.
- Burgos: 30,3% de la población vive en el medio rural, el cual posee
una densidad de 8 hab/Km2. El 12,6% son jóvenes frente al 31,0% que son
ancianos. Por otro lado, el grupo quinquenal de 0 a 4 años supone el
escaso 2,7% de su población y sólo supera a otros grupos quinquenales
de 85 años en adelante.
- León: 42,4% de la población vive en el medio rural, con una
densidad de 14 hab/Km2. El 14,5% son jóvenes frente al 30,9% que son
ancianos. Por otro lado, el grupo quin-quenal de 0 a 4 años supone el
también escaso 2,6% de su población y sólo supera a otros
grupos quinquenales de 85 años en adelante.
- Palencia: 42,3% de la población vive en el medio rural, el cual tiene
una densidad de 9 hab/Km2. El 14,8% son jóvenes frente al 29,2% que son
ancianos. Por otro lado, el grupo quinquenal de 0 a 4 años supone el
escaso 2,7% de su población, superando tan sólo a otros grupos
quinquenales de más de 85 años.
- Salamanca: 38,1% de la población vive en el medio rural, con una densidad
de 12 hab/Km2. El 15,7% son jóvenes frente al 29,0% que son ancianos.
Por otro lado, el grupo quinquenal de 0 a 4 años supone el 3,2% de su
población, superando tan sólo a otros grupos quinquenales de 85
años en adelante.
- Segovia: 49,2% de la población vive en el medio rural, cuya densidad
es de 12 hab/Km2. El 16,7% son jóvenes frente al 28,3% que son ancianos.
Por otro lado, el grupo quinquenal de 0 a 4 años supone el 3,9% de su
población, llegando a superar a otros grupos quinquenales de más
de 80 años.
- Soria: 49,8% de la población vive en el medio rural, con una bajísima
densidad de 5 hab/Km2. Tan sólo el 13,0% son jóvenes frente al
33,4% que son ancianos. Por otro lado, el grupo quinquenal de 0 a 4 años
supone el 2,7% de su población, llegando tan sólo superar a otros
grupos quinquenales de más de 90 años.
- Valladolid: 20,5% de la población vive en el medio rural, con una densidad
de 16 hab/Km2. El 16,5% son jóvenes frente al 23,3% que son ancianos.
Por otro lado, el grupo quinquenal de 0 a 4 años supone el 3,4% de su
población, llegando a superar a otros grupos quinquenales de 80 años
en adelante.
- Zamora: 54,4% de su población vive en el medio rural, con una densidad
de 11 hab/Km2. Tan sólo el 13,1% son jóvenes frente al elevado
35,5% que son ancianos. Por otro lado, el grupo quinquenal de 0 a 4 años
supone el escaso 2,4% de su pobla-ción, llegando tan sólo a superar
a otros grupos quinquenales de más de 90 años.
Si se toma en conjunto toda la comunidad, los datos arrojan un porcentaje de
38,3% de población viviendo en el medio rural, donde 14,7% son jóvenes
frente al 30,2% que son ancianos. El grupo quinquenal de 0 a 4 años sólo
alcanza el 2,9% y sólo supera a otros grupos quinquenales de 85 años
en adelante. La densidad es de 14 habitantes por cada Km2.
Sin embargo, esto nunca se dice, como si no tuviera relevancia. Pero la tiene.
Segovia y Valladolid, respectivamente con un 16,7% y 16,5% de población
joven son las dos provincias en las que el medio rural da unos datos menos "agonizantes"
y donde la brecha entre ésta y la población anciana es más
pequeña. Y aun así, la situación es preocupante. Por lo
tanto, ¿qué queda del medio rural en otras provincias?
¿De qué sirve que se diga que la provincia de Valladolid no
tenga una densidad tan baja (61 hab/Km2) si su medio rural apenas alcanza los
16? ¿A quién engañan con la relativa buena situación
de la población joven en Burgos (18%) si en sus pueblos no supera ni
el 13%? ¿Acaso no es vergonzoso que Soria tenga 5 hab/Km2 en el medio
rural, una densidad que sin igual en toda Europa, y todavía hay quien
se contenta con que los 9 (media provin-cial) que tiene no es "tan"
alarmante? ¿Por qué nadie se preocupa por el medio de vida de
nada menos que de el 38,3% de las personas de Castilla-León? ¿Por
qué asistimos a un descenso continuado de la población por grupos
quinquenales desde 1.971, donde entonces nacieron 2,5 niños más
de los que nacen ahora, y que ha degenerado un descenso demográ-fico
imparable en el medio rural? ¿No había caído nadie en la
cuenta de que si el crecimiento vegetativo de Castilla-León es el peor
de España, aún más grave es el que ofrece el medio rural?
¿Quién y por qué se está dando la espalda al medio
rural? ¿Acaso no es el medio rural el que más apoyo ofrece a los
poderes políticos gobernantes? ¿Qué más hay que
explicar para hacer ver que Castilla-León sin sus pueblos es un desierto:
es NADA?
Con Franco se inició la decadencia demográfica (y en todos los
sentidos en general) del medio rural. La transición no la mejoró
lo más mínimo. Los breves años socialistas aseguraron la
regresión al crear la "autonomía" y los años
restantes de peperos han estado dedicados a ocultarla. Hay quien no se ha inmutado
por este hecho y quien ha dado mues-tras de no ser capaz de cambiarlo, o incluso
de no querer hacerlo.
Pero lo que está claro es que todos ellos no hubieran sido nadie sin
el voto de todos y cada uno de los castellano-leoneses. Por lo tanto, quizás
seamos nosotros a los que no nos importa desaparecer literalmente como lo que
siempre hemos sido: castellanos, porque no hay más ciego que el que no
quiere ver, y seguro que todo castellano-leonés, hundiéndose en
sus raíces, sabe que parte de él procede de un pueblecito del
que pronto ya sólo queda-rán sus ruinas. Un pueblecito que seguro
que conoce y al que cuando ha tenido la ocasión de visitar, no ha podido
evitar el entristecerse por su soledad y estado de abandono.
Medio rural castellano: requiéscat in pace (descanse en paz).
P.M.C
(JCC-Valladolid)
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