| La contaminación obligará a limitar el tráfico en varias vias de la capital |
|
|
|
| lunes, 28 de febrero de 2005 | |
|
Los niveles de contaminación detectados en al menos dos puntos de la capital vallisoletana, la estación de medición situada en el paseo del Arco de Ladrillo y la colocada junto a la calle Labradores, obligan a la adopción de medidas destinadas a reducir el tráfico de vehículos en las zonas aledañas. Los técnicos de la Concejalía de Medio Ambiente ultiman un documento, denominado plan técnico, que presentarán al alcalde y que incluye «medidas concretas», indicaron ayer fuentes de este departamento municipal.
El plan será entregado al regidor «en los próximos días», señalaron las fuentes. La propuesta «que afecta a toda la ciudad», puntualizaron, tiene su origen en los resultados de las mediciones de contaminación del aire en Valladolid durante el año 2004. Las conclusiones del último año completo expresan un empeoramiento de las condiciones de polución en determinados puntos de la capital vallisoletana.
Más de cien mil coches En el caso de las partículas en suspensión, la situación que más preocupa hace referencia al cruce de Arco de Ladrillo con García Morato, una intersección ante cuyos semáforos se detienen para atravesarla cerca de cien mil vehículos cada día. Un segundo lugar manifiesta altos niveles de concentración de partículas por cada metro cúbico de aire: la calle Labradores, que registra una intensidad media diaria de alrededor de cincuenta mil automóviles y con habituales retenciones en las horas de mayor cifra de vehículos en circulación. El director técnico de Medio Ambiente precisó que los sistemas de alarma y de puesta en marcha de medidas correctoras para rebajar el grado de polución atmosférica diferencia dos situaciones. La primera sería aquella en la que se produce una emergencia «lo que exige la adopción de medidas drásticas, como puede ser la limitación de las horas de encendido de las calefacciones, la eliminación del tráfico en determinadas zonas...», explicó. La segunda situación sería consecuencia del análisis de los niveles de contaminación «de un periodo concreto. Por ejemplo, de un año», precisó Salvador. El origen del plan Este estudio detenido de la última anualidad ha sido el origen del plan técnico a punto de concluir y que ha puesto de relieve que la media diaria de partículas en suspensión ha superado muchas veces el nivel considerado normal y que es de un máximo de cincuenta microgramos por cada metro cúbico de aire. «Esta situación es la que permitiría establecer medidas de carácter permanente, si lo que se pretende conseguir es actuar frente a la contaminación y reducirla», explicó el director técnico. Las mediciones de partículas en suspensión han sido realizadas por las estaciones automáticas que forman parte de la red local cuyos datos pueden obtenerse a través de la pagina del Ayuntamiento en Internet (www.aytovalladolid.net). Los datos, validados con posterioridad a su recogida, corresponden a las mediciones realizadas en las nuevas instalaciones, que fueron separadas de la cercanía a las calzadas de las calles para que captaran mejor al ambiente general sin que los humos directos de los tubos de escape provocaran errores en las muestras. Factores de corrección Salvador matizó que, en el caso de Valladolid, los resultados de las mediciones se corrigen a través de un factor aplicado en función de las condiciones orográficas y de intrusión del polvo procedente del desierto del Sáhara. «El Instituto Carlos III de Madrid determinó el año pasado que ese factor de corrección para Valladolid era de 1,2», señaló el técnico «de manera que los datos se multiplicaban hasta el año pasado por esa cifra», agregó. Ese mismo instituto determinó para este año 2005 en la ciudad un factor de corrección de 0,74. La aplicación de esta cifra ampliaría el margen de contaminantes hasta los niveles máximos. «Estamos a la espera de que el Ministerio de Medio Ambiente confirme estos índices de corrección», informó Luis Salvador. Mientras tanto, la desaparición de las nieblas ha dado un respiro a la situación atmosférica vivida desde mediados de diciembre hasta la última semana del mes de enero, cuando las instalaciones anotaron más de veinte días con altos índices de concentración de partículas y la calidad fue calificada de mala por los servicios municipales. Desde entonces y hasta el 21 de febrero, la calidad del aire ha mejorado. En estos treinta últimos días hubo trece jornadas con la calificación de regular y tres donde el contenido de lo que respiran los vallisoletanos tuvo la consideración de malo. La preocupación depende más de las micropartículas que llegan a los pulmones de los vecinos. Las estaciones de Arco de Ladrillo, de Labradores y en menor grado las de La Rubia y Santa Teresa. Una directiva europea, en vigor desde el 1 de enero, considera que en ningún caso deben rebasarse los niveles más de 35 días al año. Las dos primeras estaciones han rebasado estos niveles, entendidos como normales, en más de una veintena de jornadas, lo que dejaría muy poco margen para el resto del año. |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|











